Tomates

Como crecer tomates en tiestos
 

            Los tomates forman parte de nuestra alimentación diaria. Bien sea en preparaciones como ensaladas, en salsas para pastas, carnes, pizzas o en forma de jugos. Sus usos varían como lo hacen sus tipos. Para cada preparación encontramos la especie o tipo adecuado. En las zonas rurales podemos encontrar grandes fincas de tomates, sin embargo su cultivo no es tan complejo como se cree. El tomate puede ser sembrado en nuestro hogar con una cantidad mínima de recursos, sin embargo deben seguirse una serie de pasos, tomar en cuenta ciertas consideraciones para que sea todo un éxito y se pueda disfrutar de unos tomates cosechados de forma natural en casa. Es decir 100 % orgánicos y naturales.  

 

            La planta del tomate se cultiva de forma anual y es perenne. Es decir, una vez nos brinde la primera cosecha no debemos eliminarla, ella continuará produciendo. Se desarrolla de  forma semierecta o erecta. Es un arbusto. Algunos tipos de plantas de tomates crecen más que otros. El desarrollo de las plantas que sembremos va a depender de los siguientes elementos:

 

 

1. Conseguir las semillas de tomate más adecuadas.

De acuerdo a nuestras necesidades, nuestro espacio y las características de las plantas. El punto a favor es que casi todas las variedades de tomates pueden cultivarse de esta forma, sin embargo a medida que el fruto sea más grande demandará mayor espacio para su desarrollo

 

2. Escoger una maceta o tiesto adecuado.

En el caso de las plantas de tomates, ellas exigen un espacio bastante profundo. El cumplimiento de este punto va a ser determinante en el exitoso desarrollo y crecimiento de la planta. La maceta mientras más grande sea mejor. La profundidad debe ser proporcional a la anchura. Lo aconsejable son 46 cm aproximadamente. De esta forma garantizamos que las raíces puedan desarrollarse en un espacio bastante amplio. Recordemos que a través de ellas las plantas absorben una gran cantidad de nutrientes.

 

El material de la maceta debe ser ligero, en su preferencia plástico. Si es muy pesado dificultará el movimiento de la misma en caso de que se necesite trasladar de un lado a otro.

 

Debe estar limpia, no importa si la maceta ya ha sido usada. Debe usarse un jabón natural para lavarla, y agua caliente. Así se garantiza que no queden residuos que puedan servir de base para enfermedades.

 

3. La maceta debe poseer buen drenaje

Cada vez que se riegue la planta debe ir perdiendo de forma gradual el agua, así se evita el ahogamiento de la planta, problemas en las raíces, enfermedades o su putrefacción. Aun cuando el sustrato debe ser poroso para retener el agua y los nutrientes, es necesario colocar una pequeña malla de tela en la parte inferior o fondo de la maceta, de esta forma evitamos que se escape por los agujeros parte del sustrato una vez hayamos aplicado agua. Esta malla debe ser del mismo tamaño del fondo de la maceta. Así mismo es necesario colocar un envase recolector por fuera.

 

4. Buen sustrato

En las tiendas venden sustrato que si bien no es el óptimo para sembrar, por su bajo contenido en nutrientes, mezclado con otros elementos podemos hacerlo más idóneo para nuestro fin. Se sugiere entonces para una buena siembra, mezclar este sustrato con fibra de coco, ya que esta a diferencia del sustrato de tienda posee mayor retención de agua y bastante aireación. Aparte su peso es muy bajo. Podemos colocar un poco de humus de lombriz o compost para alimentar más el sustrato con nutrientes. Un 40 por ciento de éste o del humus en la preparación es lo ideal. Con estos tres elementos tenemos un sustrato óptimo para sembrar.

 

4. Obtención de semillas o compra de planta

La planta la podemos obtener a través de semillas previamente recolectadas o adquirida directamente en el vivero. Recuerde que hay plantas cuyas semillas han sido tratadas con productos químicos, bien sea para evitar que ciertas plagas la ataquen o para hacer su desarrollo más óptimo, es decir, transgénicas. Sino desea una planta modificada genéticamente haga las preguntas respectivas en el centro de plantas para que así pueda adquirir la que desee. 

 

5. Sembrado de la tomatera

Una vez tengamos nuestra planta procedemos a rellenar la maceta, la proporción será un tercio de su profundidad o capacidad con la mezcla que es el sustrato, allí se coloca la planta, luego alrededor vamos colocando más sustrato preparado, se va rellenando hasta que la mitad del tallo ya este cubierto. Se debe ir apretando suavemente de forma tal que la planta quede fija, y no se caiga. Seguramente quedará un poco de sustrato, éste se usara una vez cumplamos el paso siguiente, ya que al regar la planta mermara un poco.

 

6. El riego

El sustrato debe humedecerse. Regar de forma abundante. Esperar unos cuantos minutos y  volver a mojar de ser necesario. El primer riego debe ser copioso, el sustrato debe quedar bastante húmedo, esto garantizara que la planta vaya obteniendo los nutrientes que necesita. Al regar no se deben mojar las hojas, tallos ni la base, porque esta humedad puede afectarla. Solo regar los alrededores. En los siguientes días se debe tocar el sustrato para determinar si necesita riego o no, ya que no es una regla fija que deba aplicarse agua a diario. Las condiciones climatológicas y el desarrollo de la planta son las que van a determinar cuánta agua y con qué frecuencia aplicarla. El tomate requiere de bastante sol y viento.

 

7. Tutorar la tomatera

A medida que la planta va creciendo, necesitara una base que pueda sostenerla y vaya guiando su crecimiento de forma vertical y hacia arriba. Este elemento de ayuda se le conoce con el nombre de tutor, una vez que tenga frutos, el tutor deberá ser más resistente, ya que el peso será mayor.   

 

8. Protección contra plagas

Una malla de nylon protegerá a las plantas de posibles plagas, es necesario siempre mantener limpia la planta, eliminando toda maleza que vaya surgiendo.

 

9. Fertilizar

Pasados los dos meses es recomendable fertilizar la planta de forma semanal. Ya ella se ha alimentado paulatinamente del sustrato que hemos preparado y este le ha permitido crecer y desarrollarse, pero llegado a este punto se hace necesario aumentar la cantidad de nutrientes. En los viveros venden muy buenos fertilizantes naturales.

 

10. Cuidados generales

Unas 6 horas al sol son suficientes para que la planta se vaya desarrollando de forma adecuada si se está en temporada de invierno, en caso de que sea verano el tiempo puede ser más corto. Lo importante es que obtenga suficiente luz.
Recuerda mantener el sustrato bastante húmedo pero que no quede mojado en exceso, ya que se corre el riesgo de que sus raíces se pudran.
Cada plaga tiene un tratamiento diferente, en caso de que aparezca alguna consulta bibliografía especializada o pide alguna recomendación en el vivero.
La tomatera debe ser podada continuamente eliminando los brotes axilares que van surgiendo. En invierno es recomendable hacerlo cada 15 días, en verano cada semana. Los cortes deben ser limpios porque de lo contrario puede ser una ventana para enfermedades.

 

11. Cosechar

Los tomates irán madurando en la propia planta. Puedes recogerlos al estar medianamente rojos. 

      

Variedades de tomates para el huerto
 

            Cultivar tomate en casa no es una tarea tan compleja como se cree. Es un proceso bastante sencillo que requiere, eso sí dedicación. Factiblemente podemos ser agricultores de tomates. Cosechar este fruto en casa nos brindará la oportunidad de obtener un producto de calidad, su sabor será muy distinto al adquirido en el mercado, permitirá un ahorro y podremos tener en el hogar distintas variedades de tomates con los cuales elaborar diversos platos.

 

            El tomate es un arbusto, hay variedades que poseen un tamaño un poco más elevado que el resto, pero en línea general todos permiten ser cosechados en macetas o en huertos. No precisan de cuidados especiales, más allá de mantener hidratado el suelo, fertilizar con frecuencia y lo más importante y tal vez un poco más complejo pero no imposible de lograr, alejar las plagas que pueden poner en riesgo la cosecha.

 

            Para cosechar estas plantas, se sugiere comenzar con la recolección de semillas y hacer los invernaderos en invierno. Los productores de tomate usan semillas de la más alta calidad para garantizar una buena cosecha. Es importante su siembra en época soleada, jamás en invierno, ya que la temperatura perfecta para su desarrollo es de 20 a 30ºC. Si cultivamos muy por debajo de ésta temperatura es probable que muera.

 

            Dependiendo de la región y del clima, como este orientado el huerto y de acuerdo a la cantidad de sol que reciba puede determinarse la fecha idónea para sembrar. En la zona mediterránea por ejemplo el periodo ideal comprende desde mayo a octubre y en la continental de junio a octubre aproximadamente. Algunas variedades de tomate se desarrollan y maduran más rápido que otras, este aspecto debe siempre tomarse en cuenta. Incluso hay algunas plantas que tardan más en desarrollarse y florecer.

 

            El sol es un elemento importante, por eso se sugiere también su siembra en época de verano, debemos asegurarnos que reciba la cantidad suficiente, que son en verano unas 6 horas aproximadamente.

 

            El agua es otro factor de gran relevancia al igual que el sustrato. Hay que regar con regularidad y de forma muy precisa las tomateras. Nada de encharcamientos ya que esto puede ocasionar que se pudran las raíces. El sustrato debe ser de calidad para que el tomate tenga un buen desarrollo y sus frutos obtengan el tamaño deseado.

 

            De acuerdo a la forma de crecimiento y a como vayan naciendo los brotes se puede determinar como cultivarlos. Si los brotes terminan en flor se les conoce con el nombre de   determinados y su cultivo es en forma de mata baja, sin necesidad de podar. Si por el contrario son indeterminados es decir los ápices de los tallos originan siempre un brote vegetativo sin flor, hay que colocar un soporte o entutorar ya que seguirán creciendo de forma continua. A pesar de lo que se crea, este último tipo permite ahorrar espacio y evita la contaminación de la planta, al mantenerla alejada del suelo.

 

            Continuamente hay que mantener la planta podada, cada semana o 15 días debe cortarse las ramas laterales, solo debe quedar una rama guía.

 

            Los cultivos de tomates pueden asociarse con otros siembras. Los más usuales son  cebolla, rábano, lechuga y albahaca. Se utilizan estas hortalizas porque ellas no compiten por los nutrientes. Otras especies, como por ejemplo los pepinos si lo hacen, ocasionando debilidad en la planta y por consiguiente enfermedad y mayor facilidad para que sea atacada por plagas.

 

            Tomates Cherry

            Indiscutiblemente son los ideales para cultivar en maceta, ya que aparte de lo exquisito de su sabor el colorido del fruto (rojo, naranja, vino tinto) hace que sea un elemento de decoración en el hogar. El tamaño del fruto es equivalente al tamaño de la planta. Cada racimo puede llegar a gestar alrededor de 12 tomates lo que es una cantidad nada desestimable. Este tipo de tomate posee un sabor dulce, puede ser consumido solo, aunque su uso más común es en ensaladas y como aperitivo.

 

            Tomate romano

Una de las variedades más antiguas, posee forma alargada. El peso de sus frutos oscila entre los 100 y los 170 gramos y mide entre 4 y 6 cm de longitud. Posee  pocas semillas y su pulpa es bastante carnosa. Se usa mucho en conservas y salsas. Ideal para tener en el huerto. Su cultivo es bastante sencillo, su producción es bastante numerosa, sin embargo tarda un poco en desarrollar el fruto.

 

            Tomate de cuelga o  “tomàquet de ramallet”

            Tomate de colgar, es una variedad que se caracteriza por su durabilidad luego de ser recogidos, puede conservarse fresco por varios meses. Es de pulpa jugosa y son perfectos para untar pan y en guisos. Sus frutos pesan entre  80 y 120 gramos, son pequeños y redondeados cuelgan en forma de racimos. Su consumo se hace mayor durante la época de invierno. Ya que en esta temporada no se consiguen tomates de ningún otro tipo. Puede pensarse que su cultivo es complicado sin embargo es bastante sencillo, en primer lugar requiere de un suelo con bastante nutrientes y en segundo lugar que la ubicación del huerto sea hacia el Sur o el Suroeste para que pueda recibir suficiente luz solar durante el día. El tomate de colgar requiere una separación de unos 40 cm entre planta y planta, así se garantiza un buen crecimiento. Para evitar que sean atacadas por plagas se recomienda sembrar alrededor plantas aromáticas como la albahaca, la ruda, y flores, de esta forma se atraen insectos depredadores que van a mantener libre nuestra planta de larvas y otros insectos dañinos.

 

            El tomate Raf

            El tamaño de su fruto puede variar, sin embargo puede afirmarse que no es un tomate muy grande, su peso oscila entre los 150-200 gr. Posee un olor y sabor característico. Esta variedad de plantas necesita de un tutor porque su porte es semideterminado. Se puede cultivar en invernadero y al aire libre. Al igual que las otras variedades la calidad de su producción es mejor durante el periodo de otoño-invierno-primavera. Es ideal su siembra en el mes de agosto y en el primer trimestre del año. Su cosecha se puede recoger a los tres meses de trasplantado.

 

 

Variedades de tomates ricos en salsas

 

            El tomate es una fruta muy noble que posee múltiples beneficios, su alto contenido en antioxidantes ayuda a la prevención de distintos tipos de cáncer, sus niveles de sodio son bastante bajos por lo que su consumo es altamente recomendado en personas que sufran de enfermedades cardiovasculares e hipertensión arterial. Investigaciones han demostrado que ayuda a disminuir los niveles de colesterol en la sangre y protege al corazón, así mismo Posee mucha fibra, lo que se traduce en mejoras para nuestra salud intestinal. Mejora la visión y ayuda a mantener, huesos, dientes, cabello y piel sanos ya que posee vitaminas que van desde la A hasta la K.

 

            En la actualidad es una fruta altamente demandada. Estados Unidos está considerado como uno de los más grandes productores de tomates. Su versatilidad, la capacidad de adaptación a distintos tipos de suelo, la rapidez de producción y cosecha hacen de esta planta una de las más rentables. Las fincas de tomates orgánicos se han hecho cada vez más populares sobre todo en zonas de Europa donde crece la demanda de productos naturales y sin conservantes químicos.

 

            Las variedades de tomates existentes hoy día sobrepasan los 50. Grandes, pequeños, alargados, de sabores dulces o fuertes y con colores que van desde el verde más intenso hasta el naranja. A continuación los más comercializados y populares por su uso en la cocina.

 

Anna Russian.

Tal como lo indica su apellido, posee su origen en Rusia, sin embargo se cultiva predominantemente en Norteamérica. Esta variedad tiene alta rentabilidad por eso es el favorito de los productores de tomates. Su crecimiento y cosecha es bastante rápida. El Fruto posee un color entre rosa oscuro y rojo, su tamaño es medianamente grande, la piel es bastante fina y la pulpa bastante carnosa. Por esta característica es muy demandado para la preparación de salsas.

 

Aussie

Originario de Australia. Es un híbrido muy común entre los países anglosajones. Su gran tamaño lo hace uno de los preferidos en la cocina, su uso va desde las ensaladas, hasta salsas y lechadas, ya que su sabor y aroma es bastante delicioso. El fruto es rojo aplanado y su color es rojo intenso. Es una planta muy comercial ya que es muy resistente a las enfermedades y su cosecha se obtiene en un tiempo bastante corto. Su producción no es tan alta como otros tipos pero esto lo compensa el tamaño de su fruto.

 

 

Corazón De Buey (Coeur de boeuf)

Debe su nombre a su forma bastante peculiar. Su aspecto y sabor lo hacen inconfundible. Otro aspecto relevante y característico es su proceso de maduración que va desde el interior hacia el exterior, razón por la cual, aun cuando posea un tono algo verdoso, ya por dentro está maduro y apto para el consumo. Su piel es bastante fina, llena de surcos, pocas semillas y bastante pulpa. Su uso en la cocina va desde platillos como tomates rellenos, marinados en aceite y especies, ensaladas. Sirve en línea general como acompañamiento de otro platillo gracias a la delicadeza y dulzura de su sabor.     

 

Cereza o Cherry

Debe su nombre a su característica principal: tamaño. Conocido también como tomate enano, es bastante pequeño, semeja a una cereza, su forma y colores varían, se pueden encontrar amarillos, rojos, casi negros. Su sabor es dulce con un toque ácido, lo que lo hace muy demandado. Se utiliza para preparaciones como aperitivos o canapés. Alguna variedad (alargados o de pera) es usado en salsas dado su exquisito aroma y sabor. Su producción  va desde Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Canadá hasta Francia. Es altamente comercial. Por sus características puede ser cosechado en macetas en el hogar.

 

Tomate Cuarentena

Este tipo posee un elemento especial, es una variedad autóctona, no se había cultivado en más de 60 años. Tras dedicarse por un largo tiempo a germinar las viejas semillas este tipo de tomates resurge.  La madurez del fruto es la que determina el color de la piel, variando entre rojo y verde. Posee ondulaciones redondeadas lo que hacen que se asemeje a una calabaza enana. Posee poca pulpa pero es su sabor lo que lo hace tan especial. Es ideal para la elaboración de ensaladas y para rellenarlos con carnes, atún o mariscos.

 

Berne Rose

Puede soportar los climas fríos. El fruto es mediano, su piel es muy fina y posee un color que va desde el tono rosado hasta naranja. Bastante jugoso, de carne compacta y suave, posee un agradable aroma que varía entre lo dulce y cítrico. Ideal para la preparación de salsas y ensaladas.

 

Tomate Raf o “pata negra”

Quizá una de las variedades más conocidas. Para algunos es considerado como el Rey de los tomates. Posee un color verde oscuro con líneas negras en la parte superior. A medida que va madurando estas van desapareciendo. Se consume verde, ya que su maduración va de adentro hacia afuera. Su nombre proviene de las siglas "resistente al fusarium", este es un hongo que acaba con las producciones de tomates, sin embargo a él no le atacan ni afectan. Posee un sabor dulce, pocas semillas. En España es común ver fincas de tomates  en las tierras de Almería, razón por la cual es considerado la especie tradicional de esa zona. Es costoso, ya que sus cosechas no son tan abundantes como el de otros tipos de tomates. Ideal para consumir en salsas y ensaladas hacia las estaciones de otoño e invierno. Se pueden además  elaborar pastas de tomates y conservarlas durante largos tiempos.

 

San Marzano

Este tomate posee como característica principal su forma delgada y alargada, semejante a una pera cuadrada. Posee un color rojo, su sabor es bastante fuerte posee un toque dulzón. Es Ideal para hacer salsas, ya que su carne no posee mucha acidez. Adecuado para preparaciones como pizzas, pastas, salsas en conserva o enlatados.

 

Tomate De Pera

También es uno de los más conocidos. Posee bastante pulpa, de sabor dulce. Idóneo para salsas. Se usan también deshidratados o en conservas. Poseen un fuerte color rojo.

 

Tomatillo

Sus otros nombres son tomate de cáscara o tomate verde. De origen mexicano, se usa ampliamente en su cocina, con él se elabora la famosa salsa verde. Posee un sabor agrio, a medida que va madurando este sabor va adquiriendo toques dulzones. Los tomates maduros de esta especie son acordes para elaborar mermeladas y conservas.Type your paragraph here.